Thursday, 7 February 2008
Tatar
Ayer me prepararon un plato de tatar polaco, un plato muy apreciado en países como Polonia, Francia u Holanda. En esencia es carne de muy buena calidad, triturada finamente y especiada, servida con mostaza, cebolla cruda, pepinillos agrios (sin vinagre) y una yema de huevo crudo.
Podía haberla disfrutado más si no hubiera estado un tanto condicionado por mi miedo racional a conocer alguna bactería de dificil nombre, pero parece ser que no ha sido así y no me arrepiento de haber probado esta delicia.
Se dice que los jinetes tártaros, hombres rudos con poco tiempo para delicateces, cabalgaban todo el día con un pedazo de carne entre su montura y la silla, de la que comían y la especiaban para camuflar el olor/sabor a animal (y posiblemente putrefacción).
Así que mientras comía sólo tuve que acordarme de aquellos tiempos para apreciar la relatividad de mis riesgos culinarios.
Subscribe to:
Posts (Atom)